 | Receta de Pimientos del piquillo rellenos de setas y langostinos en salsa de txipirón - Recetas de cocina | Método: Ponemos aceite en una cazuela hasta cubrir justo el fondo. Una vez con los ingredientes encima de la mesa procederemos a pelar la cebolla y después de partirla en dos mitades haremos juliana de ella. Depositaremos la juliana en la cazuela y pondremos a pochar a fuego lento. Mientras tanto con un trapito húmedo limpiaremos las setas, que depositaremos en un baño de aceite (en un cazo) a fuego muy lento para que se vayan confitando muy poco a poco. Procederemos con unas raspas de pescado o bien con caldo de pescado (mejor lo primero) y una zanahoria y un puerro a preparar un "fumé". Mientras se pochan tanto las setas como la cebolla procederemos a pelar los langostinos los cuales picaremos fino en crudo para reservar en un "bol". Pochadas las setas las picaremos finamente al igual que los langostinos y mezclaremos estas con aquellos. Una vez sacados de su lata los pimientos, los iremos rellenando con la farsa de langostino y setas y los colocaremos directamente en una cazuela (rondón metálico, cazuela de barro baja). Cuando la cebolla se ha pochado y está tierna y llorosa, pegamos un arreón al fuego para que caramelice ligeramente, de esta guisa ya la tenemos preparada para recibir la media lata de tomate triturado y las tintas de txipirón. Una vez revuelto el conjunto de cebolla, tintas y tomate procedemos a añadirle el fumé y dejar reducir hasta que apreciamos (a ojo) que lo que se puede triturar por el pasapurés ya será una salsa con una cierta consistencia. No obstante le añadiremos un puñadito de pan rallado y si es preciso un poco más a fin de que quede espesito. Si tenemos termomix o minipimer procedemos a pasarlo y dejar la salsa a nuestro gusto, pero ¡¡ojo!! la emulsión del aceite que lleva la salsa del pochado de la cebolla blanqueará ligeramente esta, dejándola de un negro grisáceo, para que vuelva a su ser el color deberemos hervir la salsa y recupera su tono. Si lo pasamos por pasapurés, después deberemos volver a pasar a través del chino para dar un poco de brillo a esa salsa y quitar pequeños trozos de cebolla que siempre se cuelan. Napamos por fin los pimientos con la salsa y dejamos por lo menos reposar 12 horas, de un día para otro mejor. Si no hay incidentes nos encontraremos con un plato rico y que parece muy trabajoso pero que no lo es tanto. |